¨Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. Aunque haya perdido la cabeza, se indulgente,
no lo desprecies... ¨
(Si 3, 12-13)
Oración de los hijos por sus padres Dios,
Dios, concédeme comprender mejor a mis padres, y saber devolverles amor por amor.
Si yo no puedo amarlos como antes es que debo amarlos mas.
No ya como un niño que balbucea, sino como un hombre que sabe lo que tiene que decir, y que expresa su alma en un lenguaje
dulce y fuerte.
Yo me acercaré a mi padre y a mi madre, que sufren por mí, y cuyo trabajo hasta ahora no he apreciado.
Esta noche diré y repetiré, con más comprensión que otras veces, la antigua oraciónde mi infancia:
Padre nuestro, que estásen los cielos, escucha a tus hijos. Te pedimos por nuestros padres.
Por medio de ellos nos lo diste todo, devuélveles todo el bien que nos han hecho.
Nos han dado la vida: consérvales la salud.
Nos han dado el alimento: dales el pan de cada día.
Nos han dado el vestido: que sus almas se hallen vestidas siempre de tus gracias.
Concédeles sobre la tierra la felicidad que se encuentra en servirte y amarte.
Y haz que podamos estar un díar eunidos en el cielo. Amén
Eclesiástico, 3
1. A mí que soy vuestro padre escuchadme, hijos, y obrad así para salvaros.
2. Pues el Señor glorifica al padre en los hijos, y afirma el derecho de la madre sobre su prole.
3.
Quien honra a su padre expía sus pecados;
4. como el que atesora es quien da gloria a su madre.
5. Quien honra a su padre recibirá contento de sus hijos, y en el día de su oración será escuchado.
6. Quien da gloria al padre vivirá largos días, obedece al Señor quien da sosiego a su madre:
7.
como a su Señor sirve a los que le engendraron.
8. En obra y palabra honra a tu padre, para que te alcance
su bendición.
9. Pues la bendición del padre afianza la casa de los hijos, y la maldición de la madre
destruye los cimientos.
10. No te gloríes en la deshonra de tu padre, que la deshonra de tu padre no
es gloria para ti.
11. Pues la gloria del hombre procede de la honra de su padre, y baldón de los hijos es
la madre en desdoro.
12. Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza.
13. Aunque haya perdido la cabeza, sé indulgente, no le desprecies en la plenitud de tu vigor.
14. Pues
el servicio hecho al padre no quedará en olvido, será para ti restauración en lugar de tus pecados.
15. El
día de tu tribulación se acordará El de ti; como hielo en buen tiempo, se disolverán tus pecados.
16. Como
blasfemo es el que abandona a su padre, maldito del Señor quien irrita a su madre.
17. Haz, hijo, tus obras
con dulzura, así serás amado por el acepto a Dios.
Enseñarás a volar
Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño. Enseñarás a vivir, pero no vivirán
tu vida. Sin embargo, en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurara siempre la huella del camino enseñado.
Autor
desconocido (Equivocadamente se le atribuye a la Madre Teresa de Calcuta )